El Caserío de Cerezo se encuentra en un entorno natural privilegiado, rodeado de paisajes tranquilos que invitan al descanso y a disfrutar del aire libre. Muy cerca de la casa discurre el río, un espacio ideal para pasear, desconectar y disfrutar del sonido del agua en cualquier época del año.
El entorno se completa con un antiguo puente de piedra que cruza el río, un elemento con encanto que forma parte del paisaje y aporta un carácter especial a la zona. Los alrededores ofrecen la posibilidad de realizar paseos relajados, descubrir rincones naturales y disfrutar de la calma propia del entorno rural, convirtiendo la estancia en una experiencia auténtica y agradable.